Calculadoras de Producción
21 herramientas para responder, en segundos, a la pregunta que normalmente se responde «a ojo»: ¿cuánto me está costando esto realmente? Cambia los valores por los de tu planta y obtén un resultado al instante — sin hojas de cálculo, sin fórmulas que recordar.
Lean Manufacturing
Las herramientas de Lean no sirven de nada si no sabes por dónde tienen más impacto en tu planta. Estas cinco calculadoras traducen a números concretos los conceptos de Lean que más se repiten y peor se cuantifican.
OEE — Eficiencia Global del Equipo
Es el indicador que resume, en un solo número, si tu máquina está disponible, va al ritmo que debería e produce piezas buenas. La mayoría de las plantas cree que su OEE es mejor de lo que realmente es — esta calculadora te lo dice sin margen para la intuición.
Kanban — Nº de tarjetas necesarias
Si tienes exceso de stock en curso o roturas frecuentes entre procesos, es señal de que el número de tarjetas kanban no está bien dimensionado. Calcula cuántas necesitas de verdad según tu demanda y tu lead time de reposición.
SMED — Reducción del tiempo de cambio
Cada minuto que la máquina está parada por un cambio de referencia es un minuto que no está produciendo. Esta calculadora muestra cuánto tiempo (y dinero) puedes recuperar solo con separar bien las tareas que hoy haces con la máquina parada de las que podrías hacer en marcha.
Takt Time — Ritmo de producción necesario
Producir más rápido de lo necesario también es un desperdicio: acumulas stock que nadie pide todavía. El Takt Time te dice el ritmo exacto al que deberías producir para no ir ni corta ni sobrada frente a la demanda real.
Coste de una parada de línea
Cuando alguien pregunta «¿de verdad merece la pena invertir en esto?», la respuesta más convincente es un número en euros. Esta calculadora traduce cada minuto de parada en el coste real que supone, para justificar cualquier mejora frente a dirección.
Planificación
Planificar bien no es tener un Excel más bonito — es saber con qué capacidad cuentas realmente y qué necesitas producir o comprar, sin fiarlo todo a la experiencia de una persona.
Capacidad de producción
Antes de aceptar un pedido grande, conviene saber si de verdad puedes con él. Calcula cuántas unidades puede sacar tu planta por turno, con tus máquinas, tu tiempo de ciclo y tu disponibilidad real (no la teórica del catálogo de la máquina).
Necesidades netas (MRP simplificado)
La pregunta que se responde cada semana a ojo — «¿cuánto tengo que fabricar o pedir ya?» — tiene una respuesta exacta si descuentas bien el stock disponible y lo que ya está en camino. Evita tanto la rotura de stock como el sobrepedido.
Precisión del forecast (MAPE)
Si tu planificación depende de una previsión de ventas, merece la pena saber cuánto te falla esa previsión. Esta calculadora mide el error medio de tu forecast frente a la demanda real, para saber si puedes fiarte de él o si necesitas un colchón mayor.
Supply Chain
El stock inmoviliza dinero, y la falta de stock rompe entregas. Estas herramientas ayudan a encontrar el punto medio con datos, no con la costumbre de «siempre hemos pedido así».
EOQ — Cantidad económica de pedido
Pedir muy poco dispara el coste de gestionar pedidos; pedir demasiado dispara el coste de almacenar. El EOQ calcula el punto exacto donde ambos costes se equilibran.
Lead Time — Tiempo total de proceso
Desde que entra un pedido hasta que sale el producto, la mayoría del tiempo no es producción — es espera. Esta calculadora desglosa tu lead time real y muestra qué parte es valor añadido de verdad y cuánto es tiempo muerto que se podría atacar.
Punto de Pedido (ROP)
La pregunta de «¿cuándo lanzo el siguiente pedido?» no debería responderse por costumbre. Calcula el nivel exacto de stock al que hay que lanzar un nuevo pedido para no quedarte sin material mientras llega el siguiente.
Rotación de inventario
Cuánto dinero tienes «dormido» en el almacén se ve con un solo número: cuántas veces al año das la vuelta a tu stock. Cuanto más baja la rotación, más capital inmovilizado sin necesidad.
OTIF — Entregas completas y a tiempo
Es el KPI que de verdad le importa a tu cliente: no basta con llegar a tiempo si el pedido viene incompleto, ni con completarlo si llega tarde. Mide el % real de pedidos que cumplen ambas condiciones a la vez.
Stock de seguridad estadístico
El stock de seguridad «porque sí, por si acaso» casi siempre está mal calculado — de más o de menos. Esta calculadora lo dimensiona con la variabilidad real de tu demanda y el nivel de servicio que quieres garantizar a tus clientes.
KPIs y Calidad
Medir por medir no mejora nada. Estas calculadoras convierten indicadores de calidad y productividad en cifras que se pueden comparar, priorizar y llevar a un comité de dirección.
ROI — Retorno de la inversión
Antes de lanzar cualquier proyecto de mejora, esta es la pregunta que hay que responder primero: ¿compensa? Calcula el retorno y los meses que tardarás en recuperar lo invertido.
COPQ — Coste de la no calidad
La falta de calidad cuesta dinero en más sitios de los que se ven a simple vista: scrap, retrabajo, devoluciones, inspección, prevención. Súmalo todo en un único número y compáralo con tus ventas para saber si tu nivel de calidad es sano o te está sangrando el margen.
PPM de defectos
Es el estándar para comparar calidad entre líneas, turnos o proveedores, sin que el volumen de producción distorsione la comparación. Calcula tus defectos por millón de unidades en segundos.
Productividad laboral
Cuánto produces por hora trabajada es la referencia más directa para medir si una mejora de proceso está funcionando de verdad, más allá de la sensación de «ahora vamos más rápido».
Personas y Talento
Ninguna mejora de proceso se sostiene si no se sostiene en las personas que la ejecutan cada día. Estas dos calculadoras ponen en euros dos problemas que casi nunca se cuantifican, y que suelen doler mucho más de lo que parece.
Coste del absentismo
El absentismo no solo es el salario del día perdido — es también el sobrecoste de cubrir esa ausencia (horas extra, personal temporal, pérdida de ritmo). Esta calculadora suma ambas cosas y muestra tu tasa de absentismo real frente a tu plantilla.
Coste de la rotación de personal
Perder a un operario formado cuesta mucho más que el proceso de selección: hay que sumar la formación del sustituto y la productividad que se pierde mientras llega a estar a pleno rendimiento. Es probablemente el número que menos empresas industriales tienen calculado — y uno de los que más sorprende cuando se ve por primera vez.
Digitalización
Antes de decidirte por una herramienta digital, conviene comparar el coste real a varios años, no solo el precio de la licencia del primer año.
TCO — Coste total de una solución digital
Implantación, licencia y mantenimiento, todo junto a 3 años vista (o el horizonte que elijas). Permite comparar dos propuestas de software con las mismas reglas, en lugar de fijarte solo en cuál parece más barata al principio.